Conocemos de casos de parejas que se han divorciado después de 30 años de vida en común. Es que no podemos conocer a nadie si no existe la voluntad de abrirse a la otra persona para que aquella pueda entendernos. Aquí, en este pasaje del evangelio de Juan nos encontramos con otra situación: una persona que se hace la pregunta acerca del Mesías, porque ha comenzado a descubrir una parte de la persona que tiene enfrente.